Jake Arrieta se afeitó la barba y parece una persona totalmente diferente.

Jake Arrieta con su barba
Jake Arrieta con su barba

Lo primero es lo primero: en general, no somos fanáticos del post vanguardismo de “¡No creerás lo que ACTRESS X parece ahora!” Que representa aproximadamente el 18 por ciento del molino de harina de contenido de Internet en estos días.

Pero hay momentos en que alguien en el mundo del béisbol cambia su apariencia y su nueva apariencia es bastante notable. Al menos, lo suficientemente notable para que podamos publicar. Este es uno de ellos.

Jake Arrieta sin su barba
Jake Arrieta sin su barba

Brittany, la esposa de Jake Arrieta, twitteó una foto de su esposo el domingo sin la gran barba negra que se convirtió en su marca distintiva cuando se convirtió en uno de los mejores lanzadores del béisbol. (Incluso su otro punto de estilo – la tapa de ala plana – no se encuentra en este

Deberíamos notar que esto no es algo nuevo para Arrieta: Brittany Arrieta también tuiteó una foto de su maridito imberbe en los días posteriores a la eliminación de los Cachorros de la postemporada 2015. Incluso escribimos una publicación al respecto.

Aún así, nos hemos acostumbrado tanto a ver a Arrieta con su barba durante la temporada que todavía es un shock una vez que se acerca el día de la esquila.

En realidad, es un plan bastante ingenioso, ya que su perfil ha crecido después del Cy Young 2015 y ha ganado dos juegos en la Serie Mundial de 2016. Este enfoque básicamente le permite esconderse a plena vista durante el receso de temporada.

Arrieta puede haber lanzado su último juego como un Cub después de su actuación en la única victoria de NLCS del equipo (Juego 4) ya que es agente libre. Aquí está la esperanza de que cualquier equipo que lo firme después tome su palabra cuando aparezca para recoger toda la masa que le llega.

¡Los Astros confirmaron su gran favoritismo… pero los Yanquis llegaron más lejos de lo que esperaban!

En una dramática final, y por blanqueada de 4-0 en el séptimo y decisivo juego de la serie por el título, los Astros de Houston se impusieron en sensacionales desafíos a los Yanquis de Nueva York en la Liga Americana. ¡Y van a la Serie Mundial!

Por Antonio Andraus Burgos

 Screen Shot 2017-10-23 at 9.58.05 PMNadie lo pensó, y quizás, muchos no llegaron a creerlo. Pero cuando cayó el último out de la última entrada, del séptimo juego de la Serie por el Campeonato por el Título de la Liga Americana, en el Minute Maid Park de Houston, en la noche de éste pasado sábado 21 de octubre de 2017, se evidenció que el beisbol moderno, especialmente en las Grandes Ligas, ha tenido unos cambios extraordinarios y fundamentales en los últimos 25 años, algo que muy pocos se sienten dispuestos a aceptar y a comentar.

 Antes se decía, quizás de los años 90 hacia atrás, que para el béisbol ser visitante era igual que ser equipo de casa. Ahora se está demostrando lo contrario.

 Antes se decía que los numeritos eran sumamente valiosos para poder analizar las actuaciones de las novenas dentro del campo de juego y en las proyecciones competitivas, eso está hoy día prácticamente desechado.

 Antes se decía que para una serie corta, con tres grandes lanzadores era más que suficiente para afrontarla y ganarla. Tampoco hoy día se está en lo cierto con esa teoría.

 Antes se decía, que los Yanquis de Nueva York de este 2017, no tenían la capacidad de juego para esperar llegar siquiera a la postemporada, pero se equivocaron muchos en los pronósticos…

 Y antes se llegó a decir que los Astros de Houston, una divisa con pocas estrellas, tendrían las posibilidades contadas para triunfar frente a los otros clubes que estaban ocupando los primeros puestos en los vaticinios de los expertos.

 Núcleo latino

 Por otras razones, a muchos les volvieron a recordar que con demasiada frecuencia se les olvida la pimienta y la calidad, la malicia indígena y el sabor del juego, que los peloteros latinos volvieron a sobresalir en los diamantes de la Gran Carpa, y la muestra no es de un sólo botón, en el caso de las nóminas de los Astros y de los propios derrotados Yanquis.

 

El pequeño gigante de Venezuela, José Altuve, bateando. foto: Cesar Rivera
El pequeño gigante de Venezuela, José Altuve, bateando. foto: Cesar Rivera

El pequeño gigante de Venezuela, José Altuve, bateando para 320 en al final, incluyendo par de cuadrangulares y 4 remolcadas; el formidable Carlos Correa, de Puerto Rico, el mejor a la ofensiva de toda la serie, con 333 y un ‘’bambinazo’’, además de 3 impulsadas; el veterano pero novato Yuli Gurriel, de Cuba, con 250 y 4 rayitas fletadas; Marwin González, también de Venezuela, hicieron del uniforme de los Astros algo para respetar, en entrega, calidad de juego, oportunidad, condiciones innatas para jugar el béisbol. Y esos nombres quedarán para la historia, ¡así no ganen la Serie Mundial!

 Pero también, en la de los Yanquis de Nueva York, no podemos olvidar lo poco o mucho que hicieron Gary Sánchez, bateando por debajo de lo esperado, para apenas compilar 192 pero con 5 impulsadas; Starlin Castro, con 208 al bate, del que se esperaba mucho más, tanto a la ofensiva como a la defensiva; Luis Severino, con un brillante porvenir desde la loma de los sustos; Dellín Betances, quien cayó en un ‘’bache’’ serpentinero inesperado, los cuatro dominicanos; el ‘’misil’’ Aroldis Chapman, de Cuba, con actuación a la altura de su jerarquía; y en fin, así no hayan llegado a la Serie Mundial, merecen tenerse en cuenta para cualquier recuerdo de esta gran final de la Liga Americana y, desde luego, para el inmediato futuro.

 La casa es la casa

 En un claro sofisma de distracción, hasta hace muy poco tiempo, tal vez unos 25 años atrás, se decía que el jugar en casa o como visitante, poco pesaba o decidía en los juegos de béisbol, especialmente, en las Grandes Ligas. Ese concepto está revaluado en los actuales momentos.

 Los Astros, uno de los tres equipos con más de 100 victorias en la campaña que está próxima a concluir, de los 81 partidos que jugó en el Minute Maid Park, triunfó en 48, perdiendo 33. Sin embargo, lo más importante es que en la postemporada no perdieron uno sólo de los 6 que jugaron en casa, ganando 2 ante los Medias Rojas y 4 frente a los Yanquis, en especial, el decisivo séptimo y último juego por el título de la Liga Americana, por blanqueada de 4-0.

 Los Yanquis también hicieron respetar su casa en la postemporada, saliendo invictos. Triunfaron en el partido por el comodín frente a los Mellizos de Minnesota; en los dos juegos frente a los Indios de Cleveland y en los tres partidos ante los Astros.

 Y en los numeritos

 Los fríos números que arrojan las actuaciones de las novenas, no refleja exactamente lo que sucedió en los campos de juego, hasta el punto en que los Yanquis, de acuerdo con las estadísticas, fue mejor que los Astros, y sin embargo, no clasificaron para la Serie Mundial.

 Veamos. Los Yanquis batearon para 205, 45 imparables en 219 turnos, con 6 ‘’bambinazos’’, 1 triple y 11 dobles, remolcando 21 carreras en los 7 desafíos. Los Astros jugaron para una ofensiva de 187, con 40 inatrapables en 240 turnos, con 4 tablazos de circuito completo, ningún triple y 11 dobles, con 19 carreras impulsadas.

 En donde estuvo la gran diferencia. En que los batazos de los Astros llegaron en los momentos propicios para ganar los encuentros y en que sus hombres apenas abanicaron la brisa en 45 ocasiones, contra 70 de los Yanquis, a cuya cabeza aparece el Novato del Año de la Liga Americana, Aaron Judge, con 11; y Gary Sánchez con Brett Gardner, con 9 cada uno.

 Pero, y aquí está el pero, a la defensiva los Yanquis perdieron el soporte que los mantuvo a flote en muchos de los partidos cruciales de la temporada regular, cuando en la serie por el campeonato pecaron en 6 ocasiones, en tres de ellas, en jugadas que decidieron el juego. Los Astros apenas cometieron 2 errores.

 ¿Y saben qué? El cargamento de lanzamientos fuera de la zona buena del pentágono enviados por sus serpentineros, para acumular 24 en la gran final de la liga, 8 de ellas, en momentos en que los Astros supieron aprovechar para anotar sus carreras ganadoras, todas ellas para bien tomar ventaja en el tablero, o bien para triunfar en los compromisos.

 Buena combinación

 Hay una pregunta que ronda entre los críticos de los Yanquis, que ahora saltan a la palestra para decir todo lo malo que eventualmente se hizo, y que no se debió hacer.

 Por ejemplo. Siempre se dijo, desde cuando Michael Pineda se lesionó y desde el momento en que surgieron las complicaciones de rodilla de CC. Sabathia, que se necesitaba un lanzador fuerte para la rotación. Adquirieron a Sonny Gray, que mal que bien cumplió. Había otros excelentes serpentinero para contratar, ello es cierto, pero Gray se acomodaba, de acuerdo con el grupo técnico de la novena, a lo que el club estaba necesitando en esos momentos.

 Cierto es que rindió menos de los que se esperaba, y de allí, surgen las críticas, que se hacen después del rayo caído.

 Pero los Astros se hicieron a los servicios, para la recta final, de un estelar y formidable lanzador, como lo es Justin Verlander, un veterano de mil batallas, con su capacidad de juego intacta, el ganador de los dos desafíos más importantes del campeonato por el título de la liga y a la postre el Más Valioso de esa ronda, que con una excelente combinación del zurdo Dallas Keuchel, y los derechos Charlie Morton y Lance McCullers Jr., se acreditaron los otros dos desafíos en casa, para aniquilar a los Yanquis.

 La verdad sea dicha: esa combinación le ofreció excelentes resultados a los Astros, cuya capacidad de juego nadie puede intentar soslayar. Jugaron un béisbol de calidad, aprovechando todos los espacios que le dieron los Yanquis, a quienes derrotaron sin atenuantes en todos los partidos efectuados en casa: dos veces por tablero de 2 carreras por 1; otro de 7 carreras a 1, y la blanqueada del séptimo juego, 4 a 0.

 José Altuve se robó más de un inatajable conectado por Didi Gregorius sobre la segunda almohadilla; Carlos Correa se creció atrapando batazos que pedían pista para llegar imparablemente a los bosques; Alex Bregman capturó en más de una ocasión esos roletazos que nadie esperaba que pudiera detener; Yuli Gurriel se entregó en cuerpo y alma para defender la primera base, una posición que no es la natural para él; ni que hablar de los jardineros Marwin González, George Springer y Josh Reddick, que engarzaron descomunales batazos que dentro de lo normal, los guardabosques no pueden capturar.

 Otro tanto hizo Aaron Judge, el patrullero derecho de los Yanquis, quien apoyándose en su gigante estatura y en sus envidiables condiciones físicas, atrapó esféricas que caminaban rumbo a las graderías.

 Los Astros ganaron porque fueron superiores a los Yanquis, y no hay más nada que señalar por ese lado.

 Futuro es lo que hay

 Nadie sabe qué puede suceder en la Serie Mundial que se inicia el martes 24 de octubre en Los Ángeles, entre los Astros de Houston, los campeones de la Liga Americana y los Dodgers de Los Ángeles, los monarcas de la Liga Nacional.

 A Joe Girardi, el capataz de los Yanquis, le dolió profundamente la derrota frente a los Astros, y con esta frase resume todo: ‘’Hay que darles crédito. Lanzaron muy bien y lo primordial es que nos ganaron’’.

 Para A.J. Hinch, el estratega de los Astros, en medio de la euforia y la emoción de la victoria frente a los Yanquis para ganar la corona de la Liga Americana, sostuvo: ‘’Fue una victoria estrecha pero importante para nosotros. Pero nos hace falta ganar cuatro partidos más para llegar a lo que aspiramos’’.

Los Astros vencieron a los Yankees 4-0 en el Juego 7, alcanzan la Serie Mundial

Charlie Morton y Lance McCullers combinaron una blanqueada 4-0 a los Yankees de Nueva York , y así pasar a la Serie Mundial.
Charlie Morton y Lance McCullers combinaron una blanqueada 4-0 a los Yankees de Nueva York , y así pasar a la Serie Mundial.

HOUSTON Charlie Morton y Lance McCullers combinaron, José Altuve y Evan Gattis jonronearon y los Astros de Houston llegaron a la Serie Mundial, cerrando a los Yankees de Nueva York 4-0 el sábado por la noche en el Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. .

Apenas cuatro años después de su tercera temporada consecutiva de 100 derrotas en 2013, los Astros aislaron a los Yankees por dos juegos consecutivos luego de caer tres seguidos en el Bronx.

El próximo para los Astros será: el Juego 1 de la Serie Mundial contra los Dodgers de Los Angeles el martes por la noche. Houston tendrá a Dallas Keuchel y al JMV de la ALCS Justin Verlander también tendrá mucho descanso antes de que comience el enfrentamiento en el Dodger Stadium.

Houston nunca ha ganado ni un solo juego de la Serie Mundial. La única vez previa que los Astros llegaron hasta aquí, eran un equipo de la Liga Nacional cuando fueron barridos por los Medias Blancas de Chicago en 2005.

Ahora, gerente A.J. El club de Hinch tiene la oportunidad de ganar ese primer título elusivo, mientras trata de impulsar una región que aún se está recuperando del huracán Harvey.

Houston mejoró a 6-0 en el Minute Maid Park en estos playoffs y se convirtió en el quinto equipo en la historia de las Grandes Ligas en ganar una serie de siete juegos de postemporada al ganar sus cuatro juegos en casa.

Morton se recuperó de una derrota en el Juego 3 para permitir dos hits en cinco entradas sin anotación. El relevo de la postemporada McCullers limitó a los Yankees a un solo hit y abanicó a seis en los siguientes cuatro.

Combinados, estrangularon a los Yankees por última vez en Houston. Aaron Judge, Gary Sánchez y sus compañeros de equipo de Nueva York totalizaron solo tres carreras en los cuatro juegos de camino.

 

CC Sabathia cargo con la derrota del 7mo juego que daría paso a a Serie Mundial
CC Sabathia cargo con la derrota del 7mo juego que daría paso a a Serie Mundial

CC Sabathia entró al juego 10-0 con efectividad de 1.69 en 13 aperturas esta temporada después de una derrota de los Yankees. Pero tuvo problemas con el comando y se fue con un out en la cuarta entrada.

Houston estaba arriba 2-0 en quinto lugar cuando el ex estrella de los Yankees Brian McCann atravesó por segundo juego consecutivo al conectar un doble de dos carreras luego de romper un 0 de 20 con un doble productor RBI para darle a Houston su primera carrera el viernes por la noche.

 

Los Yankees, tratando de llegar a la Serie Mundial por primera vez desde 2009, perdieron un juego de eliminación por primera vez esta temporada después de ganar sus primeros cuatro en estos playoffs. Nueva York tuvo problemas en el camino en esta postemporada, con esta derrota que deja al equipo en 1-6.

Los Dodgers, ¡con un retorno anhelado!

Ganaron el título de la Liga Nacional 4 victorias contra 1 derrota, frente a los Cachorros de Chicago, la novena que hace un año los había eliminado 4-2 en la misma cita.

Por Antonio Andraus Burgos

Dave Roberts
Dave Roberts

Dave Roberts está de plácemes, quizás más que el reconocido y el astro del baloncesto, Magic Johnson, uno de los propietarios de la divisa, y el resto de los directivos de la novena.

Lo está y lo tiene que estar. Su diseño de un equipo competitivo lo elaboró jugada por jugada, juego por juego, dándole rienda suelta a las capacidades de sus peloteros y a la intuición de dejarlos jugar con su estilo, a su manera, en medio de las exigencias de tenerlo todo y de no tener nada, a la hora de la verdad.

Los Dodgers de Los Ángeles se alzaron con el título de la Liga Nacional después de cuatro o cinco intentos, casi que seguidos, para obtener el galardón que los condujera a la Serie Mundial, a cuyo destino no llegaba desde 1988.

Todo no fue de la noche a la mañana. Quizás muchos se olvidan que fue Joe Torre el arquitecto de una forma de armar la novena, jugador por jugador, desde casi una década atrás. Y que luego siguió con la conducción de Don Matingly, el hombre que estaba detrás de Torre en las buenas y en las malas, y quien estuvo al frente de la novena para contribuir a la organización del club. Y seguidamente, Roberts, el capataz cuya capacidad de dirigente estuvo en duda durante largos días hace un par de años, pero que ahora se le reconoce que sus pasos estaban encaminados a terminar de construir lo que lentamente, se venia formando desde hace algunos años.

Para los Esquivadores, es un retorno anhelado. Para la organización, para el equipo en general, para los jugadores, para los técnicos y por encima de todo, para una sufrida afición que se acostumbró a verlos siempre con la camiseta a ganador pero que nunca llegaban a ponérsela, es llegar a la tierra prometida. Eso son los Dodgers de este 2017 que, desde cuando comenzó la temporada, las apuestas estuvieron siempre a su favor, pero que apenas hasta hace pocas horas, alcanzó la victoria esperada, la ansiada, ganar la corona del Viejo Circuito para llegar al Clásico de Otoño.

Fabulosa contribución

Hay que decirlo antes de que sea demasiado tarde. Es una lástima que el mexicano Adrián González no esté disponible en la plantilla que va a disputar la Cita de Otoño. Pero así es la vida. No está por una lesión que lo ha alejado del campo de juego. Así de inesperado. Así de doloroso. Pero el equipo tiene que seguir adelante…

Y se espera desde luego, que su paracortos titular, Corey Seager esté listo para la contienda tan anhelada y esperada. Aun cuando Charlie Culberson, quien lo ha reemplazado en la posición, lo ha hecho de maravilla, no hay duda de ello, Corey merece estar en la nómina.

Lo mismo puede decirse de Cody Bellinger, el novato zurdo que está ocupando la primera almohadilla por Adrián González, quien indiscutiblemente ha jugado una magnífica temporada y su bate se ha hecho sentir en los momentos más oportunos, hasta el punto de considerarse, por muchas razones, en ser exaltado como el Novato del Año en la Liga Nacional.

Justin Turner y Chris Taylor, son los dos peloteros de mostrar en los actuales momentos, al capturar mano a mano el trofeo de Más Valioso de la Serie por el Campeonato de la Liga Nacional. Los dos jugaron de manera espectacular, tanto a la defensiva como a la ofensiva. Turner ha respondido como se esperaba, y Taylor ha mostrado toda su capacidad en momentos decisivos.

Quique Hernández, el boricua que despertó a la afición de Los Ángeles desde el Wrigley Field de Chicago, con tres soberanos ‘’bambinazos’’ para producir siete carreras en ese quinto e inolvidable juego en donde apabullaron a los Cachorros, que quedan para la historia y los registros de la novena, enmarca su juego con las características del auténtico sabor latino, algo similar a lo de Yasiel Puig, el cubano que tanta controversias despierta pero que a la hora del juego, muestra su indiscutible calidad.

Ni qué decir de Austin Barnes el receptor que de la noche a la mañana desplazó al cubano Yasmani Grandal, cuya titularidad se la ha ganado a pulso, jugando muy bien detrás del pentágono y dándole qué hacer a los lanzadores rivales. Claro, hay que sumar a hombres como Andre Ethier y Logan Forsythe, que le han dado personalidad y estilo al juego de los Dodgers.

Y la contribución fabulosa de su cuerpo de lanzadores que encabezados por la estrella de las serpentinas zurdas de Clayton Kershaw, mostrando su garra competitiva y su grandeza, acaricia con mucha alegría el poder hacerse sentir en la Serie Mundial.

Detrás de él, Rich Hill, Alex Wood, Brandon Morrow, Ross Stripling, Tony Watson, Tony Cingrani, Kyle Farmer, los japoneses Kenta Maeda y el refuerzo de mitad de año procedente de los Vigilantes de Texas, Yu Darvish, y el formidable taponero curazaleño, Kenley Jansen, cuyo perfil lo elevan a la categoría de una pieza vital y fundamental para ganar los partidos en los momentos más cruciales cuando faltan los últimos outs del juego.

Otros que han llegado a la divisa, como Curtis Granderson, que vino desde la nómina de los Mets de Nueva York, han hecho sólida su presencia tanto en la ‘’cueva’’ de juego, aportando tanto con la experiencia que tienen en esta clase de competencia, como en el campo, en los momentos que ha sido requerido.

Lo recorrido

Para los Dodgers, fuera de su registro de 104 victorias y apenas 58 derrotas en la temporada regular, empezar de cero en la postemporada era considerar que nada estaba a su favor y que todo es cuestión de seguir ganando.

Lo han logrado. Han estado ganando, por lo menos, hasta llegar a la conquista del título de la Liga Nacional, y clasificarse para disputar la Serie Mundial. Pero el camino por recorrer es duro de verdad verdad

Arrasaron en tres compromisos en la Serie Divisional a los Cascabeles de Arizona, ganando 9 carreras por 5, el primero; 8 rayitas contra 5, el segundo; y el tercero, 3 carreras por 1.

Contra los Cachorros de Chicago, en la Serie por el Campeonato de la Liga, los Dodger se acomodaron desde el mismo comienzo, ganando sus dos juegos en casa, y los otros dos, en el Wrigley Field, aun cuando se tropezaron con un revés en el cuarto desafío de la contienda.

Los Cachorros enfrentaron una serie divisional contra los Nacionales de Washington, mano a mano, en donde tuvieron que buscar todas las formas a su alcance para poder superar a unos rivales que no dieron su brazo a torcer en buena parte del trayecto, de los cinco compromisos que desarrollaron, para poder ganar el pasaporte para la ronda del campeonato.

Los alicaídos Cachorros

A los pupilos de Joe Maddon les costó mucho trabajo derrotar a los Nacionales de Dusty Baker, y quizás, ese esfuerzo los dejó sin alientos para la final contra los Dodgers, o quizás simplemente, fueron ‘’amarrados’’ por los lanzadores angelinos en los momentos en que más necesitaban del batazo oportuno. Pudo ser una dosis combinada de ambas cosas las que mermaron la capacidad de los campeones de la Serie Mundial de hace un año. La verdad de todo, es que a los Cachorros se les notó alicaídos, con su ofensiva y con su cuerpo de lanzadores.

Los Dodgers ganaron el primer juego en su patio, 5 carreras por 2; y el segundo, por pizarra de 4 carreras por 1, y en ninguno de los dos, los abridores de las novenas, cargaron con la victoria. Fueron los relevistas, Kenta Maeda, en el primero y Kenley Jansen, en el segundo, los que se llevaron el honor.

En el primero en el Wrigley Field, de Chicago, y tercero de la serie, los Dodgers triunfaron 6 carreras por 1, ganando Yu Darvish y perdiendo Kyle Hendricks; en el segundo en Chicago y cuarto de la final, la victoria fue para los Cachorros 3 carreras por 2, con victoria de Jake Arrieta y derrota para Alex Wood, los dos abridores del compromiso, por lo que hubo la necesidad del quinto partido. En estos dos partidos, ganadores y perdedores fueron los de la rotación.

Este también se jugó en el Wrigley Field de Chicago, y fue la noche de este pasado jueves 19 de octubre, cuando los Dodgers vapulearon al cuerpo de lanzadores de los Cachorros, con 16 imparables incluyendo tres ‘’bambinazos’’ en una noche inolvidable para el boricua Quique Hernández, uno de ellos con la casa llena, para contabilizar 11 carreras por 1, además de tres dobletes y un triple. La única rayita de los Cachorros fue un tablazo de cuatro esquinas de Krist Bryant en el cuarto episodio, frente a una oferta del astro zurdo Clayton Kershaw, el abridor y ganador del juego.

Fue el desquite de los Dodgers frente a los Cachorros, que hacen un año los superaron en 4 de los 6 partidos que jugaron por la Serie del Campeonato de la Liga Nacional, en este recorrido de la postemporada, para llegar al clímax con la Cita de Otoño que está a la vuelta de la esquina.

Ahora los Dodgers están celebrando en su casa, festejo que empezó hace 24 horas en el Wrigley Field de Chicago, y sentados en su patio para abrir la Serie Mundial en Los Ángeles frente al campeón de la Liga Americana, que saldrá de la disputa entre los Astros de Houston y los Yanquis de Nueva York, cuya disputa será a partir del próximo martes 24 de octubre de este 2017.

Yankees blanquean a Astros en casa y acarician el banderín

Hoy fue de dominio absoluto para Tanaka. foto: Cesar Rivera
Hoy fue de dominio absoluto para Tanaka. foto: Cesar Rivera

NUEVA YORK – Masahiro Tanaka, lanzó pelota de tres hits al cubrir siete innings y los Yankees de Nueva York finalmente descifraron a su némesis Dallas Keuchell, al vencer el miércoles 5-0 a los Astros de Houston y tomar una ventaja 3-2 en la serie de campeonato de la Liga Americana.

Gary Sánchez bateó un sencillo remolcador ante el as zurdo de los Astros y luego sacudió un jonrón en la tercera victoria seguida de los Yankees en su casa, posicionándose a un triunfo adicional de acceder a su primera Serie Mundial desde 2009.

Cobertura del Juego

Los equipos viajarán de vuelta a Houston para el sexto duelo la noche del viernes, cuando Justin Verlander y los Astros buscarán enderezar el rumbo tras un día de descanso y forzar un decisivo séptimo juego. El dominicano Luis Severino abrirá por Nueva York.

Tan solo hace unos días, Houston se puso arriba 2-0 y parecía bien perfilado para su segunda participación en un Clásico de Otoño.

Pero los Astros, al igual que Cleveland en la ronda previa, no han podido ultimar a estos tenaces Yanquis, perfectos con fija de 6-0 en su estadio esta postemporada.

Aaron Judge, Greg Bird Y Didi Gregorius  también aportaron hits importantes, y Nueva York mandó a Keuchel a las duchas en el quinto, propinándole su primera derrota en la postemporada. El ganador del Cy Young de la Americana en 2015 había sido criptonita para los Yankees durante su carrera, antecedido por un registro de 6-2 y 1.09 de efectividad en ocho aperturas ante Nueva York, incluyendo dos salidas en las que no permitió carreras en los playoffs.

Esas dos salidas fueron a expensas del japonés Tanaka, quien perdió 3-0 ante Keuchel en el juego de wildcards de 2015 en el Yankee Stadium y 2-1 en el primer duelo de esta serie.

Pero esta noche fue de dominio absoluto de Tanaka y los juveniles toleteros de los Yankees.

Nueva York al fin pudo castigar a Keuchel con dos outs en el segundo, cuando Starlin Castro  empalmó un doble a lo profundo del jardín izquierdo-central y anotó tras un sencillo de Greg Bird.

En el tercero, Judge conectó un doblete remolcador por toda la raya de tercera base, imposible de fildear para Alex Bregman. Brett Gardner corrió a toda marcha desde primera y anotó al deslizarse de cabeza.

Un mal tiro de Bregman tras el rodado de Chase Headley  ayudó a los Yanquis en el quinto. Keuchel le dio un boleto a Judge con dos outs, pero el dominicano Sánchez respondió con su sencillo productor por la esquina del izquierdo.

Previo a ese turno al bate, Sánchez estaba de 16-1 con siete ponches en la serie, y de 8-0 con seis ponches en su carrera ante Keuchel.

Gregorius procedió a dar un sencillo remolcador por el medio, rozando el guante del segunda base José Altuve. Con la pizarra 4-0, eso fue todo para Keuchel tras permitir su mayor cantidad de anotaciones ante Nueva York.

Gary Sánchez bateó un sencillo remolcador ante el as zurdo de los Astros y luego sacudió un jonrón en la tercera victoria seguida de los Yankees en su casa, foto: Cesar Rivera
Gary Sánchez bateó un sencillo remolcador ante el as zurdo de los Astros y luego sacudió un jonrón en la tercera victoria seguida de los Yankees en su casa, foto: Cesar Rivera

Sánchez despachó su tercer jonrón de los playoffs ante Brad Peacock en el séptimo para el 5-0.

Pese a un clima ideal en el Bronx, los Astros no tomaron práctica de bateo previo el juego. Si con eso pretendía que sus bateadores iban a despertar, pues se equivocaron.

El equipo con la mejor ofensiva de las mayores esta temporada, Houston acumula un promedio colectivo de .147 en cinco juegos.

Poco o nada hicieron ante Tanaka, el derecho que puede salirse de su contrato de 155 millones tras la Serie Mundial.

Por los Astros, los venezolanos José Altuve de 4-0; y Marwin González de 3-1. Los puertorriqueños Carlos Correa de 4-1; y Carlos Beltrán de 3-0. El cubano Yuli Gurriel de 4-1.

Por los Yankees, los dominicanos Sánchez de 4-2, una anotada y dos impulsadas; y Starlin Castro de 4-1, una anotada.

Ha vuelto el ambiente eléctrico al Yankee Stadium este año

estadio
Una gran asistencia de 49,647 fanáticos respaldaron a los mulos del Bronx en el triunfo del quinto juego sobre los Astros de Houston. foto: foto: Cesar Diaz

NUEVA YORK — En octubre del 2012, los Yankees, clasificados por 17ma vez en 18 años, luchaban en la Serie de Campeonato de la Liga Americana con los Tigres de Detroit.

Nueva York perdió los primeros dos juegos, rumbo a ser barrido. Derek Jeter se lesionó de un tobillo y no volvería más ese año. El público en el Yankee Stadium, pese a jonrones dramáticos de Raúl Ibáñez, casi no se sentía. El ambiente en el Bronx no era ni la sombra de lo que había sido en años anteriores, sobre todo en comparación con el viejo Yankee Stadium, que cerró sus puertas al concluir la temporada del 2008.

Ahora, cinco años después, la magia ha regresado a esta zona de Nueva York, donde los Yankees llegaron al miércoles invictos aquí en cinco partidos de esta postemporada y con hambre de brindarle más emociones a su fanaticada.

"Creo que los fans están de regreso", dijo el manager de los Yankees, Joe Girardi. foto Cesar Rivera
“Creo que los fans están de regreso”, dijo el manager de los Yankees, Joe Girardi. foto Cesar Rivera

“Creo que los fans están de regreso”, dijo el manager de los Yankees, Joe Girardi. “Veo cosas que tenía tiempo sin ver y me recuerda mucho a cuando yo jugaba aquí. Ha sido divertido”.

Como jugador, Girardi fue parte de los Yankees campeones de 1996, 1998 y 1999, parte de la época de oro de las ediciones del equipo dirigidas por Joe Torre.

Ya para el 2012, tal vez los fanáticos del Bronx estaban demasiado acostumbrados a los playoffs. Hasta fastidiados, aburridos. Pero después de cinco años sin celebrarse una serie de postemporada aquí, el ambiente ha regresado, junto a los nuevos Bombarderos del Bronx.

"Ese estadio estaba encendido", dijo Aaron Judge. foto: Cesar Rivera
“Ese estadio estaba encendido”, dijo Aaron Judge. foto: Cesar Rivera

“Ese estadio estaba encendido”, dijo Aaron Judge acerca de la atmósfera que se vivió el martes en el Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana entre Nueva York y Houston. “Fue increíble. Los fans se estaba volviendo locos”.

No es para menos. Con la excepción del Juego del Comodín del 2015, una derrota de los Yankees ante los mismos Astros, no se había jugado playoffs en el Yankee Stadium desde aquel 2012.

Pero este año, los Baby Bombers le han dado motivo a su fanaticada para celebrar. Además de ganar sus primeros cinco choques en casa de estos playoffs por marcador global de 30-12, Nueva York llegó al miércoles con 18 victorias en sus últimos 21 partidos en casa desde el 2 de septiembre. Durante la temporada regular, los Yankees tuvieron la mejor marca de la Liga Americana como local, con 51-30.

“Hay vida en el estadio”, comentó Judge. “No escuchas nada. Estás hablando con la persona al lado, pero el ruido es abrumador. Es una locura”.

En el nuevo Yankee Stadium, el mayor éxito que se ha visto fue en el 2009, cuando Nueva York se coronó campeón de la Serie Mundial precisamente en el año inaugural del estadio. Sin duda, el ambiente de aquel entonces se puede comparar con lo que se ha visto aquí en octubre del 2017.

“Veo a la gente dando saltos en las gradas”, dijo Girardi. “La gente está de pie todo el tiempo. Estando sentado (en el dugout), me sale una sonrisa porque agradezco lo que están haciendo nuestros fans. Ellos son gran parte de esto y es bastante especial la sensación que les están brindando a nuestros jugadores”.

tomado de las mayores.com

Judge ayudó a Yankees a vencer a Astros y acercarse 1-2 en la SCLA

Judge añadió otro jonrón de tres carreras dentro de un racimo de cinco anotaciones que esencialmente liquidó el partido en el cuarto episodio. foto: Cesar Rivera
Judge añadió otro jonrón de tres carreras dentro de un racimo de cinco anotaciones que esencialmente liquidó el partido en el cuarto episodio. foto: Cesar Rivera

NUEVA YORK — Volver al Yankee Stadium resultó el mejor revulsivo para los bateadores de Nueva York, y los Yanquis confirmaron que no claudicarán fácilmente ante Houston.

Todd Frazier y Aaron Judge despacharon sendos jonrones de tres carreras para conducir el lunes a Nueva York a la victoria 8-1 sobre los Astros, acercándose 2-1 en la serie por el campeonato de la Liga Americana.

Cobertura del juego

Fue la primera victoria de los Yanquis en una serie de campeonato desde 2010, rompiendo una racha de siete derrotas que se remontaba al duelo que perdieron en seis partidos ante Texas.

En el rol de paladín que ejerció durante toda la temporada, CC Sabathia volvió a responder desde el montículo al cubrir seis innings en blanco frente al equipo que más carreras anotó en las mayores en la campaña regular. El zurdo de 39 años tuvo marca de 9-0 y efectividad en 1.71 en 10 aperturas tras derrotas de Nueva York.

Luego de ser silenciados por los ases Dallas Keuchel y Justin Verlander  en un par de reñidos partidos que perdieron con idénticas pizarras de 2-1 en Houston, los bates de Nueva York despertaron frente a Charlie Morton.

Los Yanquis eclipsaron su producción de los primeros dos juegos cuando Frazier –el tercera base que adquirieron de los Medias Blancas de Chicago sobre la fecha límite de canje– sacudió por la banda contraria su jonrón en la parte baja del segundo, pescando una recta de 95 mph en cuenta de 1-1.

La reacción de Frazier tras el cuadrangular mezcló algarabía y perplejidad. Después de todo, su swing no fue del todo compacto, beneficiándose de la corta distancia por el bosque derecho, de 314 pies. Y otro detalle: solo dos de sus 27 cuadrangulares en la campaña viajaron por esa dirección.

Judge añadió otro jonrón de tres carreras dentro de un racimo de cinco anotaciones que esencialmente liquidó el partido en el cuarto episodio.

De 7-1 en los primeros dos partidos, Judge despachó su segundo jonrón de la postemporada a una recta de 93 millas del relevista Will Harris. Judge sumó dos ponches más para quedar con 21 este octubre, pero el toletero novato también se destacó a la defensiva, estrellándose contra la cerca del derecho para engarzar un batazo de Yuli Gurriel.

Otra señal alentadora para los Yanquis fue el primer hit de un bateador designado en la postemporada, conectado por Chase Headley  en el cuarto.

También pudieron mantener a raya a José Altuve y a Carlos Correa,  los bateadores más prolíficos, de 8-1 en el juego tras irse de 15-8 en Houston. El puertorriqueño Correa falló en la mejor oportunidad de los Astros ante Sabathia al elevar hacia el campocorto Didi Gregorius con las bases llenas en el tercero.

Sabathia trabajó con cautela y se sostuvo con un punzante slider. foto: Cesar Rivera
Sabathia trabajó con cautela y se sostuvo con un punzante slider. foto: Cesar Rivera

Frente a la peligrosa alineación de Houston, Sabathia trabajó con cautela y se sostuvo con un punzante slider. Permitió tres hits, concedió cuatro boletos y recetó cinco ponches al no permitir carreras por primera vez en 21 aperturas de postemporada.

Morton cargó con la derrota tras permitir siete carreras y seis hits con dos boletos en 3 2/3 innings, ni remotamente cerca de lo hecho por Keuchel y Verlander en los primeros dos desafíos.

Houston evitó la blanqueada en el noveno al anotar tras un boleto con las bases llenas, y Altuve dio fin al juego al batear para doble play. Los Astros solo han podido dar 15 hits en los primeros tres juegos.

Sony Gray abrirá el miércoles por Nueva York con 11 días de descanso, posiblemente ante Lance McCullers o Brad Peacock.

Por los Astros, los venezolanos Altuve de 4-0, Marwin González de 3-0 con una anotada. El puertorriqueño Correa de 4-1. El cubano Yuli Gurriel de 4-0.

Por los Yanquis, los dominicanos Gary Sánchez de 4-0 Starlin Castro, de 4-1 con una anotada.

tomado las mayores.com

Llueven los elogios para Alex Cora, candidato a manager de Grandes Ligas

NUEVA YORK — Todo luce indicar que Alex Cora será manager a nivel de Grandes Ligas en el 2018. Varios informes indican que los Medias Rojas, con los que el puertorriqueño se entrevistó el domingo, lo tienen como el candidato número 1 para el cargo.

Alex Cora, coach de la banca de un equipo de los Astros. foto: Cesar Rivera
Alex Cora, coach de la banca de un equipo de los Astros. foto: Cesar Rivera

que se encuentra en la Serie de Campeonato de la Liga Americana con los Yankees, también estaría en la mira de los Mets para el puesto de dirigente.

En medio de su lucha por llegar a la Serie Mundial, el piloto de los Astros, A.J. Hinch, ha tenido que contestar varias preguntas sobre Cora durante las ruedas de prensa de estos playoffs. Como es de esperarse, las críticas han sido bien positivas.

“Lo he visto desarrollar relaciones con los jugadores y con él, todo se trata de béisbol”, manifestó Hinch. “Todo con él se trata de la competencia y las pequeñas ventajas dentro del juego. Tiene uno de los intelectos más brillantes de béisbol que he visto. Me ha causado un gran impacto verlo con eso y pasar de ser jugador activo, a personaje de televisión a instructor”.

Cora, quien jugó en partes de 14 temporadas como infielder de Grandes Ligas, ha sido analista en la cadena ESPN y manager y gerente general de los Criollos de Caguas, además de fungir como GG de la exitosa selección de Puerto Rico para el Clásico Mundial de Béisbol.

Parece inevitable que el próximo paso sea un puesto de manager en las Mayores.

“Alex trae mucho”, afirmó el veterano de los Astros y también boricua Carlos Beltrán. “Es alguien que siempre está buscando informaciones para usar en contra del oponente. Tiene buena comunicación con los muchachos y los respeta. Siempre está en el clubhouse conociendo a los jugadores.

“Jugó y era intenso. Es intenso, pero de buena manera”.

Agregó Hinch: “Desafía a la gente. Me desafía a mí. Tiene el respeto en el clubhouse por el trabajo que hace y su atención a los detalles. Por eso es el candidato más cotizado en el planeta para manager, y de manera merecida”.

tomado las mayores.com

Los Cachorros contra los Dodgers, ¡la gran final!

Los Cascabeles fueron presa fácil en la Serie Divisional frente a los Dodgers, pero los Nacionales lucharon hasta el último momento por derrotar a sus rivales, los Cachorros.

Por Antonio Andraus Burgos

 

Untitled-1Por algo, los Dodgers de Los Angeles fue la mejor novena de la temporada del béisbol de las Grandes Ligas de este 2017, con sus 104 victorias y apenas 58 derrotas.

Y por algo, los Cachorros de Chicago vuelven, por tercera ocasión consecutiva a la postemporada, pese a que fue, en términos generales, la de guarismos menos contundentes dentro de la campaña regular y de todos los equipos clasificados ganadores de sus respectivos banderines, en ese vaivén de nunca acabar que tuvo de principio a fin, incluyendo la fase de la serie divisional frente a los poderosos Nacionales de Washington.

Pero lo cierto de todo es que tanto los Cachorros como los Dodgers partieron con buen margen de opinión para llegar a la gran final del Viejo Circuito.

Los Dodgers no sorprendieron a nadie por su ritmo endemoniado de juego que impusieron, pero en cambio a los Cachorros les costó un precio muy alto llegar hasta donde llegaron, debido a la presión impuesta por los Cerveceros de Milwaukee, que desarrollaron una extraordinaria campaña, y una final de sensación de los Cardenales de San Luis, que mantuvieron en vilo a los seguidores de las tres novenas en las cuatro últimas semanas del calendario regular.

La barrida de los Cascabeles

Los Cascabeles de Arizona tuvieron que enfrentarse en el juego de ‘’vida o muerte’’ con los Rockies de Colorado para poder llegar a la postemporada, y para conseguir esa valiosa victoria, utilizaron al mejor de su cuerpo de lanzadores, como lo es Zach Greinke, por lo que, horas más tarde, ya no contaban con él para verse las caras con los Dodgers que, en tres juegos de dominio absoluto, los barrieron para eliminarlos en la serie divisional y llegar a la disputa del título de la liga.

En este caso, valga la pena señalar, los mejores bateadores de Arizona fueron totalmente silenciados por los serpentineros de Los Ángeles, bateando apenas para 189, y aun cuando despacharon 7 cuadrangulares, 4 más que sus rivales, lo hicieron cuando había pocas posibilidades de remolcar carreras, pues con los 7 ‘’bambinazos’’ apenas produjeron 10 carreras, contra 18 de los Dodgers, con apenas 3 jonrones, pero a cambio de esa poca producción de largo metraje, lograron 4 dobletes y 2 triples, batazos que contribuyeron enormemente a la producción de rayitas, para consolidar un promedio ofensivo de 298, algo sencillamente espectacular.

Ventaja en todo

En el béisbol, como siempre se ha dicho, todo cuenta, y los Dodgers fueron oportunos en remolcar sus carreras para ganar los tres partidos en línea, con pizarras de 9 carreras por 5; 8 a 5; y 3 a 1, éste último, en casa de los Cascabeles.

De tal manera que los Dodgers, están con días extras de descanso que, en algunas ocasiones sirven de mucho y en otras, no tanto.

El astro zurdo Clayton Kershaw, y los japoneses derechos Kenta Maeda y Yu Darvish, fueron los ganadores de los partidos, cuya rotación mostró una tarjeta de 4.11 de efectividad contra 9.58 de sus rivales.

Así las cosas, bateadores como A.J Pollock, tuvo 111 a la ofensiva; Paul Goldschmidt, 091 y David Peralta, 077, de cuya debacle se salvaron, el refuerzo de mitad de año, J.D. Martínez, con 364 a la ofensiva; el dominicano Ketel Marte y Daniel Descalso, ambos con 333.

En los Dodgers lucieron Justin Turner, con un formidable 462, con cuadrangular y 5 remolcadas; el controvertido cubano Yasiel Puig, con 455, con un doblete y un triple, y 4 empujadas; Logan Forsythe, con 444; la sensación del receptor suplente Austin Barnes, con 500 de promedio; y Corey Seager, con 273.

 

Batalla de los campeones

Mirando por entre las ventanas, muchos hoy se atreven a decir que la batalla que ofrecieron los Nacionales de Washington frente a los Cachorros de Chicago en la serie divisional, eleva la jerarquía de los actuales campeones de la Liga Nacional y de la Serie Mundial, que por cierto, de manera consecutiva han llegado a la tercera disputa de la postemporada.

Y los ensalsan, porque consideran que la novena de Joe Maddon está para mejores cosas, partiendo de la base de que no ha bateado lo que se esperaba y que muchos de sus mejores peloteros, no han respondido en los momentos difíciles, y sin embargo, ganaron la serie divisional.

Fueron cinco sensacionales, pero sensacionales partidos de principio a fin, en donde lastimosamente, el cuerpo de lanzadores de Dusty Baker se quemó en medio de la batalla, quedando sin ‘’gasolina’’ para esta etapa tan exigente como la serie divisional.

Mejor y no ganaron

Los Nacionales batearon para 186 contra 180 de los Cachorros; en la pizarra de Washington se compilaron media docena de ‘’bambinazos’’ contra apenas dos de sus rivales, que poco sirvieron para una gran diferencia a la hora de recoger los bates, pues los lanzadores de los monarcas de la división Este mostraron una tarjeta con 2.22 carreras limpias por juego contra 1.69 de la divisa de Chicago, club que pese a que sus relevistas estuvieron por debajo de lo normal, señalando 6.75 de efectividad contra 3.45 de los Nacionales, se las arreglaron para ganar 2 de 3 partidos.

Súmenle que Bryce Harper y Daniel Murphy, dos de los mejores a la ofensiva, se quedaron en apenas en 4 imparables en 19 turnos, para 211 de promedio cada uno, empujando entre los dos 5 carreras; mientras que Michael Turner, con par de cuadrangulares y promedio de 333, remolcó 8 carreras de las conseguidas por su club.

Mientras tanto, Anthony Rendón, bateó para 176; Jayson Werth, para 167; Ryan Zimmerman, para 150; Trea Turner para 143 y con otro 143 el receptor Matt Wieters, todos bateadores cotizados, estuvieron ausentes en los momentos más propicios para producir. ¡Así, quién puede ganar!

Y los Cachorros, pese al bache a la ofensiva de hombres como Jason Heyward, con 167 al bate; Anthony Rizzo, Kyle Schwarber y Krist Bryan, con apenas 200 de promedio, pero Rizzo impulsando media docena de carreras; el venezolano Wilson Contreras, con 214 y Adisson Russell, con 222, pero remolcando 4 rayitas, vieron como se crecieron en los momentos oportunos Albert Almora Jr., con 333; Jason Jay, con 273, y Ben Zobrist, con 235.

Kyle Hendricks fue el único abridor que ganó uno de los tres partidos frente a los Nacionales, porque las otras dos victorias, correspondieron a Brian Duensing y Carl Edwards Jr., en plan de relevistas; mientras que sobresalieron en la rotación, el colombiano José Quintana, en su apertura de 5.2 actos, a quien no le fabricaron carrera limpia, para 0.00 de efectividad; y Jon Lester, en 6 actos, le hicieron una limpia, para 1.50 de efectividad.

Por los Nacionales, Stephen Strasburg fue el hombre del brazo de oro, con uno ganado y uno perdido; con 14 actos trabajados sin permitir carreras, para 0.00 de efectividad; Gio González, 8 episodios con 6 carreras limpias, para 6.75 de efectividad; y Max Scherzer, el otro abridor, en 6.1 de episodios, una carrera limpia, para 1.42. Todo lo demás fue por cuenta y riesgo de los relevistas.

Digamos en otras palabras, los Cachorros jugaron béisbol; los Nacionales jugaron a la pelota, con cualquier cantidad de indecisiones y errores —7 en total contra 5 de Chicago —, que los hicieron blanco fácil de sus rivales en los momentos cruciales.

La gran final

En Los Ángeles todo está listo para que empieza hoy sábado 14 de octubre, la fiesta con el primer juego por el Campeonato de la Liga Nacional, entre los Cachorros de Chicago y los Dodgers de Los Ángeles.

En la campaña regular de este 2017, los Dodgers superaron a los Cachorros en 4 de los 6 encuentros del calendario, pero como siempre se ha dicho, una cosa es la temporada y otra muy distinta, es la postemporada, en donde todo puede pasar.

Joe Maddon cree que los Cachorros están para mejores cosas y que para ser el mejor, hay que ganarle a los que siempre ganan más, y en este caso concreto, se refiere a las 104 victorias de los Dodgers contra apenas 58 derrotas, superior al registro de su novena que sumó 92 victorias y 70 derrotas.

Nadie puede olvidar en estos momentos que para los Dodgers les ha llegado la hora del desquite a lo que ocurrió el año pasado en la serie de campeonato frente a los Cachorros, en donde salieron con ventaja en la disputa de 2 ganados y 1 perdido, pero finalmente cayeron en 6 juegos, cuando perdieron tres de manera consecutiva.

El astro zurdo Clayton Kershaw está anunciado por el estratega de los Dodgers, Dave Roberts, para hacerse cargo de la lomita en el primer desafío, que se empezará a disputarse a las 8 de la noche hoy, hora del Este de los Estados Unidos.

Para el segundo, los Dodgers señalan a Rich Hill para abrir. Para el tercero, el japonés Yu Darvish. Y para el cuarto, Alex Wood.

Mientras tanto, Joe Maddon se devana la cabeza pensando en cómo armar su rotación, cuyos brazos a tenido que utilizar en todo momento, para llegar a esta gran final. John Lackey y el colombiano José Quintana son los menos maltratados; no así Jon Lester y Kyle Hendricks, este último, seguramente lo tendrá para el primer juego en Chicago el martes próximo; y a Jake Arrieta le busca posición para que haga su trabajo.

Los partidos uno y dos, en Los Ángeles, este sábado 14 y domingo 15. Los juegos tres, cuatro y cinco, este último si es necesario, en el Wrigley Field, de Chicago, los días martes, miércoles y jueves próximos. Y si se necesitan los partidos seis y siete, luego de otro día de descanso, se retornará a Los Ángeles para jugar sábado y domingo venideros.

La ventaja sobre el papel es para los Dodgers cuyo comportamiento ha sido sencillamente espectacular este año, pero lo bueno empieza con el primer desafío frente a los Cachorros.

Para pensar en la Serie Mundial, los muchachos de Dave Roberts deben vencer en cuatro de los siete partidos, a los pupilos de Joe Maddon, club que se crece en esta época del béisbol de otoño.

En nuestra particular opinión, los Dodgers por contar con una nómina más efectiva desde el montículo para la rotación, es nuestro favorito. Pero los Cachorros pueden darnos un tapabocas al final de la serie.